October 08, 2007   

Fundraising en campañas presidenciales


William Davila

Qué fue primero, el huevo o la gallina. Este parece ser lo interesante en el fundraising para campañas electorales.

En los últimos meses hemos leído referencias sobre una nueva variable de análisis en el desarrollo de la campaña electoral americana. Se trata de la capacidad de los candidatos de reunir fondos para su campaña particular. Se asume que si un candidato logra recolectar más fondos que otro, tiene más confianza del electorado y por ende se coloca como favorito. Lo increíble es que este ranking se mide casi semanalmente.

Es entonces lógico pensar que si se logra captar más fondos se tiene más apoyo del electorado en general? Probablemente en EEUU el tema del fundraising para campañas electorales esté más desarrollado que en el resto del mundo. Los candidatos solicitan abiertamente en sus páginas web aporte económico para sus campañas, por lo tanto, la idea es que si no logra captar suficientes fondos es que los votantes no confían en que pueda tener opciones de ganar. Entonces, es el fundraising la actividad necesaria para llevar a cabo la campaña, o es por el contrario es la campaña en si?

En la campaña Demócrata, Hillary Clinton ha llegado a $40 Millones y supera a Obama por $7 Millones. Al Republicano Giuliani, le está costando llegar a los $20 millones y su contrincante McCain todavía no logra los primeros $10 Millones. Evidentemente estas figuras no parecieran que fueran producto de donaciones provenientes de anónimos a través de la web. O si?

Es probable que el fundraising represente una herramienta democrática que permita que pequeñas donaciones de simpatizantes consoliden los grandes fondos que permitan a los candidatos hacer su campaña? De ser así, no habría ninguna duda de que este es un indicador clave en la medición de posibilidades. La Sen. Clinton muestra es su página web que cuenta con más de 300.000 voluntarios en su campaña. Si cada uno ha aportado o a conseguido aportes por $100, implicaría unos $30 millones que podrían haberse conseguido fácilmente a través de pequeñas donaciones.

Por el contrario, captar grandes cantidades de fondos puede ser debido al aporte de grandes grupos de interés. El “lobby” de grandes firmas o empresas pueden influenciar enormemente la política americana en temas regulatorios por ejemplo. Cabría esperar entonces que este mismo sistema pueda influenciar las campañas e inclinar la balanza.

Por qué un grupo está más dispuesto a financiar a un candidato que a otro? Evidentemente financiar a un candidato que tiene todas la de ganar podría ser una lógica apuesta, pero en este caso el indicador no sería los fondos sino la popularidad con que cuenta un candidato que hace que los grupos quieran “pegarse al carro” ganador. Por lo tanto, mientras más fondos se recolecten, más imagen ganadora hay, lo que hace a su vez captar más fondos, ... Más fondos indican más capacidad de viajar, pagar medios, etc... En este caso, se justificaría entonces basar toda la estrategia de marketing inicialmente en el fundraising a nivel de grupos de interés? Hillary Clinton lo ha entendido perfectamente y su jefe de fundraising no es otro que su propio marido, Bill Clinton.

Indudablemente este tema da para mucho.


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Posted on 8 October 2007 in Political Marketing

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