Si es un famoso de verdad, parece que mucho. Si no, no se explica cómo se pueden llegar a pagar auténticas millonadas a un famoso para que anuncie uno de nuestros productos. Millonadas que también se pagan en Product Placement, del que hablaré en otra ocasión.
Es algo que se lleva haciendo mucho tiempo y que muchas empresas todavía utilizan. Uno de los últimos ejemplos exitosos ha sido la publicidad de Nespresso con George Clooney, que ha sido todo uno de los productos estrella en Navidad.
Parece que la combinación de un producto bien diseñado y exclusivo, de la mano de una publicidad basada en un personaje que proyecta los mismos valores, ha funcionado bien.
Ahora, ¿qué hubiese pasado si ese mismo personaje hubiese salido en cuatro anuncios más? Claramente, el efecto hubiese sido mucho menos beneficioso, pues el público empezaría a estar harto del susodicho personaje.
En un blog sobre patrocinio, Teresa Serra apuntaba a un desgaste de la imagen de Fernando Alonso, cosa que en breve empezará a pasar con otro icono excesivamente anunciado en Navidad: Nicole Kidman
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Personaje al que hemos podido ver en tres publicidades en el último mes:
1. La Brújula de Oro

2. Chanel nº5

3. Nintendo DS
Con lo que cuidado al contratar a un famoso. Por que si sale en muchos anuncios, no va a quedar claro si nuestra marca vende seguros, perfumes o consolas…
Think Different!!!
Ignacio Gafo
PS: Para los más interesados ver el posting de Manuel Alonso “Celebrity based Advertising”.



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