
| |
September 01, 2008 SPEEDO: EL GRAN GANADOR DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS
Podría parece que el gran ganador de los pasados juegos de Beijing fue el hombre pez, Michael Phelps, con sus ocho metales dorados que batieron la legendaria marca de Mark Spitz; y sin duda lo ha sido desde el punto de vista deportivo… Pero desde el punto de vista publicitario no hay duda de que el oro más reluciente se lo ha llevado Speedo con su LZR Racer, el supertraje que presuntamente permitía nadar más rápido al “tiburón de Baltimore”… Porque el hecho de que sus rivales como Nike hayan tenido que permitir a sus nadadores patrocinados participar con un producto de la competencia no tiene parangón en la historia del marketing… En palabras del presidente de Speedo: “es idílico ver como todos tus competidores reconocen la superioridad de tu producto”…
El LZR es el "super traje" extremadamente delgado, diseñado con paneles LZR colocados estratégicamente sobre el cuerpo del nadador que lo hacen sentir como un cohete, según palabras del mismo Phelps. Y lo de cohete puede decirse con razón, ya que la empresa Speedo lo diseño en conjunto con la NASA y el Instituto Australiano del Deporte. El LZR Racer permite un mejor flujo de oxigeno a los musculos, y "ajusta" el cuerpo a una posición más hidrodinámica, a la vez que repele el agua. Las costuras del traje han sido soldadas ultrasónicamente para reducir la fricción. Speedo lo anuncia como el traje más veloz del mundo. Independientemente del acierto de Speedo al designar a Michael Phelps como su representante, hay que reconocer que 47 records mundiales han sido rotos por nadadores utilizando el LZR Racer desde Julio del 2008.
Ha sido considerado por el técnico italiano Alberto Castagnetti como un "doping tecnológico", aunque el antes hombre record de la natación, Mark Spitz, considera que no existe tal ventaja, ya que todo depende de las habilidades del atleta que viste el traje. Parece claro que Spitz tiene razón, porque si vosotros o yo nos ponemos un LZR Racer, ¿podremos ganarle a Phelps? Probablemente no, pero es sabido que el efecto psicológico es crucial en la natación de competición por lo que todos los nadadores con contratos con otras marcas se apresuraron a demandar su derecho a usar el LZR para competir en igualdad de condiciones… Y ahí se presentó el dilema para Nike y demás competidores: ¿qué hacer? ¿deberían obligar a sus nadadores a competir con sus propios trajes? ¿O el daño de marca sería aún peor si perdían y les echaban la culpa en medios? ¿Qué hubierais hecho vosotros, amigos? Abrazos Manuel A. Alonso Coto PD. Speedo obtuvo un gran triunfo en términos de branding, asociando su marca a la innovación y la alta tecnología, pero ahora le queda gestionarlo. Al fin y al cabo la línea de competición sólo le supone un 5% de sus ingresos y se calcula que el potencial de compradores del LZR (miembros de equipos de natación) no llega al millón de personas. Se trata de usar esos nuevos valores que han reforzado su marca para vender productos de consumo masivo (yo ya me siento orgulloso de mi viejo bañador Speedo) en un mercado en el que son sólo un pez mediano en el mar de los grandes players a los que han conseguido humillar… Pero tienen experiencia… No en vano Spitz ya usaba Speedo allá por 1972… Posted on 1 September 2008 in ADVERTISING, ADVERTISING CommentsPost a comment |
© Instituto de Empresa Business School 2006 | |