No hace mucho discutía en clase con mis alumnos del Programa Superior en Publicidad Digital sobre el peligro de subir alegremente imágenes (y no necesariamente comprometidas) a redes sociales como Facebook.

Así que no me extrañó que mientras el dimisionario presidente del Real Madrid Ramón Calderón “juraba por su honor” que no tenía relación personal con el infausto Nanín y el resto de los falsos compromisarios que éste había colado en la amañada Asamblea del Real Madrid que le ha costado el puesto, los periodistas que se encargaban de la investigación tuviesen claras todas las relaciones (así como fotos para probarlas) a base de investigar las cuentas de Facebook de los hijos de Calderón en las que aparecían Nanín y compañía…
Y es que, figurar en Facebook conlleva riesgos para la privacidad y facilita que un número importante de contactos puedan husmear en nuestro perfil. Las Agencias de Protección de Datos de distintos países ya han alertado del peligro de este tipo de redes, que airean sin reparo, datos personales e información confidencial de los usuarios.

Este es, por ejemplo, el esperpéntico caso de Kylie Doyle, un teleoperador australiano que se levantó sin ganas de ir a trabajar y le dio a su jefe la típica excusa de catarro del siglo. Todo habría salido bien, si no fuera porque a Kylie se le ocurrió poner en su perfil de Facebook la siguiente frase: “Kyle Doyle no va a ir a trabajar, a la mierda. Todavía estoy de resaca. ¡Toma baja laboral!”. De lo que no se acordaba el chico es de que su jefe (al menos hasta entonces) también formaba parte de su enorme lista de amigos. Lo que le permitía leer el mensaje de escaqueo sin demasiado esfuerzo.
Torpezas aparte, 37 Agencias de Protección de Datos (entre las que se encuentra la española) ya han alertado de los peligros que conlleva interactuar sin ningún control con este tipo de redes sociales. Y es que uno de los principales problemas es la cantidad de datos que viajan de un lado a otro, de la mano de pequeñas encuestas, aplicaciones y grupos que recaban información acerca de gustos y preferencias de los usuarios. Con este pequeño tesoro, las más de 100.000 empresas que se anuncian en Facebook, tienen la oportunidad de publicitar de forma personalizada sus productos. Y todo esto, claro está, con el supuesto consentimiento del usuario.

Pero todo es remediable. En primer lugar, hay que tener claro que Facebook es un balcón abierto a todo el mundo y que tu perfil se indexa en Google, al igual que los millones de páginas públicas de Internet. Algo que no sucede, por ejemplo, con otras redes sociales como la española Tuenti. Con 3,3 millones de usuarios, esta web sólo ofrece información de la comunidad dentro de su propio espacio. Es por eso que, si utilizas Facebook, conviene ser cauto y seguir estos consejos al pie de la letra:
1) No publiques fotos que no pueda ver todo el mundo: Recuerda que toda tu red de contactos puede echar un vistazo a tus álbumes y ver el viaje loco que te pegaste durante el fin de semana. O el careto de cada uno de tus amigos en una fiesta privada.
2) Cuidado con tus datos personales: Si tu intención es la de hacer amigos a través de Facebook, empieza por entender que una red social es un espacio lúdico. Evita rellenar tu perfil con datos personales como el teléfono, tu dirección y cualquier otra información que pueda ser útil para cometer un delito de suplantación. O simplemente, caer en manos de las empresas que tienen por oficio bombardear con publicidad no deseada.
3) Di no a encuestas y aplicaciones: Algunas encuestas y aplicaciones que se ofrecen en Facebook suelen tener gancho, por eso la gente se apunta fácilmente. Recuerda que cada una de estas 280.000 aplicaciones ya existentes están hechas por terceras personas o empresas. Y, aunque Facebook afirma supervisar su uso, cuesta trabajo pensar que no se cuele algún indeseado con cifras tan altas. Así que, la próxima vez que te llegue una invitación a ver un video de la chica más sexy o un regalo virtual en forma de tarta, piénsatelo dos veces antes de aceptar que una nueva aplicación acceda a tu perfil de Facebook.
4) No aceptes amigos “fantasma”: Y no me refiero al típico plasta que no te cae bien, sino a aquél que ni siquiera conoces y que está intentando convertirse en tu amigo. Si no abres los correos SPAM, tampoco aceptes la amistad de cualquiera, dispuesto a robarte los datos o ver tus vídeos y fotografías más personales.
5) Controla tu privacidad: Por último y lo más importante, en Facebook dispones de un apartado para hacerte dueño de tu propia privacidad. Lo encontrarás en la parte superior de la página, pulsando en “Configuración” y después en “Configuración de privacidad“
Así evitarás que te ocurra lo que al alto funcionario de Obama, cazado en Facebook burlándose de Hillary Clinton en la fiesta de después de ganar unas elecciones en las que los demócratas se habían caracterizado por sacar el máximo partido a las redes de contacto social.

Y es que el que será el próximo director de discursos de la Casa Blanca, Jon Favreau, mantenía, como muchos otros ciudadanos, una serie de fotografías personales en su página. Después de que se anunciara su nombramiento, se apresuró a retirarlas y dejar únicamente una para su perfil. Desgraciadamente para él, ya era demasiado tarde. Durante un par de horas, explica el diario The Washington Post en su página web, estuvo colgada una foto de una fiesta reciente en las que se veía al funcionario, de 27 años, bailando con una silueta de tamaño natural de la exrival de Obama en las primarias, Hillary Clinton. En la segunda foto, un amigo ofrece una cerveza a los labios de la senadora, mientras Favreau echa mano de modo ostentoso al seno de la que Obama ha propuesto como secretaria de Estado.
Y vosotros, ¿tenéis claro cómo gestionar vuestra privacidad en Facebook?
Abrazos
Manuel A. Alonso Coto


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