Desde el retail
Desde el pasado mes de Septiembre, y de forma progresiva hasta finales de año, Carrefour está eliminando la entrega de bolsas de plástico en la línea de cajas de sus establecimientos.
El objetivo se centra en reducir el consumo de bolsas de este material por medio de su reutilización, así como potenciar su reciclaje. Para ello, los clientes pueden llevarlas directamente o adquirir en el punto de venta opciones con materiales menos contaminantes y que permitan más de un uso.
![carrefour_caca_1-459x172[1] carrefour_caca_1-459x172[1]](http://marketing.blogs.ie.edu/files/2009/10/carrefour_caca_1-459x17211-300x112.jpg)
La medida tuvo una fuerte presencia en medios publicitarios y contó con una fuerte cobertura en televisión y prensa
No se trata de una medida aislada por parte de Carrefour. Se integra en el programa de la cadena http://www.echaleunamanoalmedioambiente.com/, donde se recogen los principios, proyectos y acciones en relación con el medio ambiente, y que se clasifican en los apartados referidos al desarrollo de productos responsables, la reducción del consumo de energía, la reducción del impacto medioambiental de tiendas y procesos logísticos, así como la sensibilización interna y externa sobre el desarrollo sostenible.
Particularmente aplaudo la iniciativa.
Por ser pionera en la distribución. Por el efecto contagio que va a tener hacia otras cadenas. Por su contribución a la sensibilización del comprador hacia este tema (en algunas encuestas publicadas en la web, solo un 25% de los que responden critican la medida). Por el compromiso que supone en esta área por parte de quien la lanza, y por su integración y su efecto expansivo hacia otros proyectos internos similares.
Personalmente me sobra una campaña de comunicación que trivializa el problema para conseguir notoriedad (“bolsa caca”), basada en imágenes estereotipo.
¿Qué echo de menos? Echo de menos un compromiso claro, por área de trabajo, cuantificado, medible, auditado externamente y comunicado periódicamente al consumidor, que sirva para trasmitir los avances que se hacen y que sirva para motivar internamente sobre ese avance.
Y echo de menos la inclusión en el programa de los folletos promocionales en soporte papel.
La gran distribución necesita motivar el desplazamiento de clientes desde distintas zonas de influencia a través de la variable precio, por lo que los continuos y cada vez más agresivos programas promocionales necesitan comunicarse al consumidor sensible a ofertas de forma exhaustiva y general.
Y eso implica papel.
Echo de menos un compromiso que implique la sustitución progresiva, realista y cuantificada del consumo de esa materia prima. ¿Cuáles son las opciones? Bases de datos cliente que deseen su recepción, el uso exclusivo de internet, la comunicación exclusivamente en otros medios publicitarios (TV, exteriores, prensa, mobile marketing) sobre las campañas promocionales o el uso de medios de distribución más eficaces para conseguir que los folletos lleguen a los hogares.
![143697_mundoimg_x-box-360[1] 143697_mundoimg_x-box-360[1]](http://marketing.blogs.ie.edu/files/2009/10/143697_mundoimg_x-box-3601-300x240.jpg)
Es verdad que ninguna opción permite igualar el barrido de zonas geográficas completas, asegurar que el folleto llega al buzón (otra tema es que llegue al interior de la casa y se lea), e impactar sobre determinados públicos objetivos. Pero sin la inclusión de los folletos promocionales en un programa medioambiental por parte de la distribución cualquier programa en este sentido va a adolecer de un elemento crítico de credibilidad.
Saludos muy cordiales



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