Cuando en 2008 la cadena de televisión británica lanzó la serie Terminator: Las Crónicas de Sarah Connor, querían hacer algo especial que generase boca-a-oreja para el lanzamiento del primer episodio. En la serie cualquier Terminator puede localizar a su víctima independientemente de dónde se esconda. ¿Qué pasaría si eso pudiese ocurrir en la vida real? Dos agencias londinenses trabajaron juntas para intentar dar una respuesta de ficción a la pregunta desarrollando una campaña fundamentalmente basada en el geoposicionamiento y el marketing directo móvil que ha obtenido un montón de premios en los últimos meses.

Gracias a la enorme popularidad de la saga fílmica Terminator, se contaba con una enorme base de fans lista para ver una serie de televisión basada en la misma temática. La audiencia principal estaba formada por varones de entre 16 y 39 años, auténticos fanáticos de todo lo relacionado con los Terminators y, si bien un tanto escépticos hacia los medios de comunicación masivos tradicionales, con buenas habilidades en general en tecnologías web y móviles. Así que se hacía necesario dotar a la campaña de un aire futurista y techie como el que siempre han mostrado las películas.
Usar los dispositivos móviles de una manera totalmente nueva y sorprendente resultaría clave para la generación de buzz y de espacio gratuito en medios, así que se decidió difuminar las líneas de separación entre marketing y producto para darles a los potenciales televidentes una experiencia directa y real que no identificasen necesariamente con publicidad.

La esencia de la campaña era que permitía a los fans enviar a un Terminator a acabar con uno de sus amigos. Para ello cualquier persona que se registrase tenía que proporcionar el nombre y el número de móvil del amigo objeto de la broma usando la web o un site WAP accesible directamente desde el móvil. Al amigo se le enviaba entonces un SMS advirtiéndole de que los Terminator habían hackeado su teléfono y que le acechaban. Y si daba permiso para que la red telefónica revelase su localización (necesario por razones legales), se le enviaba al móvil un vídeo personalizado; ese vídeo tenía el estilo de las películas y básicamente les mostraba cómo habían sido localizados por los Terminators y estaban a punto de ser eliminados.
Lo que hacía la campaña tan especial era que el vídeo era desarrollado especialmente para cada ocasión. Utilizando la información de la localización exacta del amigo proporcionada por el operador de telefonía móvil se generaba un fragmento de vídeo en el que se mostraba su ubicación en un mapa que continuaba mostrando el teléfono y número de móvil de la “víctima” creando en el rececptor el efecto real de que había sido localizado por los Terminators y estaba a punto de ser eliminado. Además una vez que habían sido “terminados” se les daba la oportunidad de vengarse por medio de un link que les permitía lanzar a un nuevo Terminator detrás de alguien más a quien quisiesen embromar, lo cual daba un alto componente viral a la campaña.

La campaña se dio a conocer en varios sites de fans además de mediante la inserción de rich media ads en webs frecuentadas por miembros de la audiencia target y en las versiones digitales de los tabloides británicos más populares.
Este vídeo nos da una clara idea de cómo funcionaba la campaña: http://www.dailymotion.com/video/x8b7h0_terminatorvid_shortfilms
¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para que veamos en España una campaña como ésta?
Abrazos
Manuel A. Alonso Coto



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